Probé la Veragin de casualidad y me gustó mucho. Es suave y tiene un sabor fresco que la hace diferente. La combiné con tónica y una rodajita de limón, y fue perfecta para una tarde relajada. No es una ginebra fuerte para nada, más bien ligera y refrescante. La recomiendo si te gusta probar algo nuevo y distinto a las ginebras clásicas...